3 ideas para liberarte de gente malintencionada

Aprende a manejar a esa gente que desea verte caer, a los que no creen en ti, a los que te desean lo peor.

samaritanadelpozo.com

“Me empujaron con violencia

para hacerme tropezar

pero Dios vino en mi ayuda.”

Salmos 118:13

Oposición, envidia, murmuraciones, traición, ofensas, pesimismo. Estas cosas abundan en el mundo, mucho más que pensamientos positivos, amistad, ayuda y palabras de aliento. Propagan palabras de desaliento esa gente que no te ve valor, que no aprecia tus ideas y esfuerzos. De esos que no pierden la oportunidad para darte un golpe bajo, decir algo que te ponga a dudar sobre tus planes, tus ideas y los anhelos de tu corazón. Muchos se disfrazan de amigos para darte “buenos consejos” cuando en realidad te están dando un empujoncito, no para que salgas adelante sino para tumbarte al suelo. Se que todos los días tienes que batallar en la vida con ese tipo de gente que desea empujarte con violencia para que tropieces y caigas. Día a día luchas para avanzar un poco para avanzar mientras otros traman como harán para verte caer. Se que hay gente que el tiempo le sobra para sentarse ha pensar que harán en contra de otros. Esos son los mismos que nunca avanzan ni un paso y según envejecen se van amargando y se tornan peores seres humanos cada día. Para lidiar con esa gente tóxica hay que tener un plan apropiado. El plan que te voy a presentar no es complicado y consiste en tres cosas: EN NO PERMITIRTE CREER EN SUS MENTIRAS, EN CREER QUE DIOS TIENE PLANES DE BIEN PARA TI y por último, ESFORZARTE POR HACERLOS QUEDAR MAL.

Unos días atrás me tropece (literalmente, hay personas que son piedras en el camino) con una persona a la cual yo le parezco poca cosa, a juzgar por lo que opina sobre mi trabajo y lo que hago. Sin pena ninguna, me criticó muy duramente. Tuve que activar la fe que hay en mi y la confianza que tengo en Dios para discernir que esa persona estaba tratando de empujarme violentamente para que yo creyera en sus mentiras. Otros opinan sobre mis hijos, el color de mi cabello, como me visto, como hablo y como escribo. Hace mucho tiempo hubiese abandonado todo lo que hago si no fuera porque hago estas tres cosas cada vez que alguien se me presenta a hacer el papel de piedra.

Piedra en el camino = Alguien que se empeña en meterse en el medio de los planes que Dios tiene para ti.

1. NO TE PERMITAS CREER EN SUS MENTIRAS

Creer en todo lo que las piedras te dicen, te hace débil ante ti misma, ante Dios y ante los demás. Se fuerte, firme y decidida. No titubees ni por un segundo. Analiza antes de creer. Escoge de quien vas a escuchar consejos. Ignora al resto de las piedras que vienen a opinar. Desarrolla una habilidad (pídele a Dios que regalo esto, se llama sabiduria) para filtrar instantáneamente lo que las piedras te dicen. No le des lugar a la duda. Ahí mismo, en el instante en que vienen a humillarte o desanimarte, enfatiza dentro de ti “NO CREO EN TU MENTIRA”. Pídele a Dios que te enseñe a separar las piedras de los amigos. Cuando se me acerca alguien con un buen consejo, lo acepto. Diariamente, recibo asesoría, consejos, reprimendas y recomendaciones de gente a las que aprecio y que se desean lo mejor para mi. He desarrollado una habilidad increíble para identificar piedras, a las cuales saco del camino rápidamente.

2. CREE QUE DIOS TIENE PLANES DE BIEN PARA TI

Mujer, ¿a quién le crees tu? ¿A Dios o las piedras? Tu tienes que hacer decisiones cada día sobre creer. Esa decision debe ser la siguiente…cree en ti y confía en Dios. No pongas en duda los talentos, ideas o lo que sea que Dios ha depositado en ti. Las voces de las piedras son distracciones. No las escuches. Las piedras llegan a decirte: que no puedes, que nadie lo ha logrado, que es difícil, que te rindas, que hay un camino mas fácil, que hay otros mejores que tú. Nada de eso viene de parte de Dios. Hace años yo decidí creerle a Dios y confiar en el y en mi. Así es como no permito que nadie venga a poner en duda lo que ya Dios tiene para mi. Se que te sobran las piedras para desanimarte pero te animo a creer solo en Dios. El resto de lo que traten de hacerte creer, es opcional recibirlo.

3. ESFUERZATE POR HACERLOS QUEDAR MAL

Trabaja duro por lograr tus metas, desde las más sencillas hasta las más complicadas. Enfócate, concéntrate y avanza. Si algún día sientes que te falta el ánimo, usa a las piedras como una fuente de inspiración. Si, usa a esa persona que ha tratado de desanimarte como una motivación más para superarte. Imagínate la lección que recibirá esa persona cuando tú logres lo que te dijo que jamás lograrías hacer. Cuando yo tenía 28 años, estaba haciendo una maestría en negocios. Mi hija estaba pequeña, yo trabajaba a tiempo completo y estaba muy cansada. Decidí dejar la universidad. Esa misma noche se lo comenté a un vecino. Esperaba una palabra de aliento pero en cambio me dijo: “Lo sabía, yo sabía que te ibas a rendir”. Esa misma noche, en frente a esa piedra, decidí que iba a continuar mis estudios graduados. Un año más tarde me gradué.

A mi mucha gente trata de desanimarme de los planes que Dios tiene para mi. Para contrarrestar eso, leo la Biblia. En especial les recomiendo el Salmo 118. También leo historias de gente próspera, famosa e influyente, ya que a la gran mayoría de ellos, muchas piedras le dijeron lo mismo que nos dicen a tí y a mí. Que no se puede, que no lo lograrán y que es imposible. Ellos los ignoraron. Hoy esas piedras los miran desde la lejanía, envidiosos, sorprendidos de lo que ellos lograron.

Hoy te animo a NO CREER TODO LO QUE TE DICEN. Muchos le llaman a esta habilidad el tener una sana autoestima. Yo le llamo tener una confianza total en Dios. Dile a las piedras que te encuentres en el camino: “NO ME VERAS CAER PORQUE…”

“Dios está conmigo:
no tengo miedo.
Nadie puede hacerme daño,
Dios está conmigo
y me brinda su ayuda.
¡Estoy seguro de ver la derrota
de los que me odian!”

Salmos 118:6-7

Derechos Reservados -Betzaida Vargas/Samaritana del Pozo 2019

¡DIVORCIADA Y BENDECIDA!®




Betzaida

Soy la mama de una jovencita de 23 años y un niño de 12 años. Mis hijos son de padres diferentes. Soy divorciada tres veces. Lo que comparto en mis escritos, nadie me lo contó ni lo leí de un libro, LO VIVÍ. Estoy segura de que Dios restaura las vidas de las mujeres divorciadas. Lo hizo por mi y lo haría por ti. Soy una Samaritana del Pozo (Juan 4) y una mujer nacida de nuevo (Juan 3:3) Al igual que la mujer samaritana con seis maridos que tuvo un encuentro con Jesus en un pozo, dejé mi cántaro junto al pozo y me fui a dar testimonio de lo que Dios a hecho por mi. Sobreviví tres divorcios pero ahora estoy felizmente casada. Siempre fui la misma mujer, solo que esta última vez me casé con un hombre cristiano y temeroso de Dios. Ese hombre fue el que cuando me conoció en el año 2011, no me despreció por mi complejo pasado y porque no era evangélica, pero si me invitó a su iglesia. Desde entonces le sirvo al Señor y mi vida cambió para siempre. Fundé el Ministerio Samaritana Del Pozo en el 2015, escribo este blog y publico diariamente en las redes sociales para compartir lo bueno y lo malo que aprendí de mis divorcios. Estudié una maestría en administración de negocios. Renuncié aun empleo seguro y bien remunerado para dedicarme sin paga alguna a manejar este ministerio. Actualmente curso una Maestría en Estudios Teológicos en el Southwestern Baptist Theological Seminary. Me encanta la jardinería, cocinar y pintar mi Biblia. Nací en Puerto Rico y vivo en Estados Unidos hace más de 15 años. Creo que Dios tiene promesas de restauración para las mujeres divorciadas, madres solteras y para toda mujer sin marido. No tengo duda alguna de que una mujer puede ser DIVORCIADA Y BENDECIDA™.

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