A través de estas anécdotas quiero transmitirles el siguiente mensaje: No importa lo que crees que eres, no importa tu pasado, no importa lo que la gente opine sobre ti, tampoco importa si crees que te lo mereces o no…el día que Dios decida que te va a dar una bendición, el insistirá hasta que tu la aceptes. Mujer, mantente alerta, tu bendición, lo que sea que necesites, está más cerca de lo que imaginas. No sabes quien te esta observando, quien será la persona o las circunstancias que Dios usará para bendecirte. Actúa con carácter y decencia aún cuando creas que nadie te está observando. Dios usó, lo que parecía ser un “hombre más” en mi vida, para darme la bendición de conocerlo a Él y de cambiar mi vida para siempre. Y esto lo hizo Dios en medio de una crisis. Solo Él podría preparar un rescate como este.

¡Aquí les cuento la historia de como descubrí mi verdadera TALLA!

Si, esa es mi talla y ya ni lo niego ni me da vergüenza aceptarlo. Les quiero contar cómo descubrí mi verdadera talla, que era el doble de lo que yo pensaba. Un día, hace 6 años, conocí a un hombre por Internet, en uno de esos sitios donde las mujeres y los hombres se inscriben con la esperanza de encontrar una pareja. La sola idea de poner mi foto en ese sitio y que la gente pudiera reconocerme me daba una ansiedad terrible. Después de todo yo era una mujer de mi casa, con una vida bastante aburrida, contrario a lo que la gente piensa de las “alegres divorciadas”. Bueno, un día escuché a una predicadora en la televisión hablar de un ayuno (yo era católica, pero veía programas evangélicos en la televisión). Me animé e hice el primer y único ayuno que he hecho en mi vida. Porque lo que pasó después fue tan grande que tengo esa arma en mi arsenal solo para una situación de emergencia. Ese día que hice el ayuno, tenía a mis hijos en casa, así que, aunque no comí nada en todo el día (solo bebí agua) tuve que cocinarles y cuidar de mi casa. Había dicho la predicadora que Dios te podía revelar cosas cuando hacías un ayuno. Así que al final del día estaba lista para lo que Dios quería revelarme. Para mi sorpresa esto fue lo que me invadía los pensamientos y el corazón al final del día: “No te quedes sola, ya está bueno de tanta soledad, búscate un nuevo novio” Jaja. “¿En serio, Dios?” pensé. Y luego hasta dudé de que ese mensaje fuera de parte de Dios. ¿Acaso ese no es el mismo Dios que me había instruido quedarme sola?

A pesar de las dudas, obedecí. Abrí la primera página que conseguí, de esas de conseguir novios. Hice un perfil, puse mi foto, busqué cuatro hombres, le envié un mensaje e inmediatamente cerré la cuenta. En el mensaje le puse mi email por si no podían encontrar el perfil que abrí y cerré en menos de media hora. Y esperé. Para mi sorpresa los cuatro hombres contestaron y a los cuatro los conocí. Los conocí uno a uno, UN HOMBRE a la vez.

El primero era un galán altísimo, guapo y con excelentes recursos económicos. Lo vi en un restaurante muy lejos de mi casa (por motivos de seguridad) y fue muy fino y galante. Al despedirnos me acompañó a la puerta de mi carro y cuando le di la espalda dijo lo siguiente en voz alta: “No te imaginas lo mucho que vas a gozar cuando te agarre por ese pelo”. Mi cabello era largo y color rojo. Lo miré, me despedí y jamás pudo encontrarme. Yo no me iba a tropezar con otra piedra en mi vida y él era otra piedra más en mi camino.

El segundo hombre era un militar muy guapo también. Me fui a beber un café con él, claro a media hora de distancia de mi casa. Ese hombre tampoco me volvió a ver, no paraba de hacerme preguntas de mi hija, que tenía 16 años. Me invitó a a su casa, pero con la condición de que fuera con mi hija a usar la piscina de su casa. No sé, pero le vi cara de sátiro y violador de niñas y me desaparecí.

El tercero era un policía de raza blanca que me invitó a montar motora y acepté. Es la única vez en la vida que he montado en moto. Acepté porque por 20 años él había sido policía de motora y me sentí segura. Así que fui a un paseo escénico en moto y la pasé de maravillas. Solo que varios días después me dijo la verdad, que era casado, pero que su esposa de más de 20 años lo había abandonado hacía solo unos meses. Así que ese hombre tampoco me volvió a ver, me desaparecí.

¡YA SE QUE NO TODO ME CONVIENE!

Y el cuarto hombre era…bueno a este por favor recibámoslo con vítores y tambores, porque este si que era especial. Este fue el hombre que por fin descubrió mi verdadera talla. Fue el último que contestó de los 4 así que yo estaba entretenida en otros asuntos cuando me escribió. Lo que hice luego fue una movida sincera y sin planificar, pero fue la movida que me aseguró un porvenir y cambió mi vida para siempre. Esto fue lo que le escribí a ese hombre el día que por fin me contactó. Es una copia del email que nos enviamos. Está en inglés, pero les cuento lo que nos dijimos.

Él me dijo que quería conocerme y si podíamos ir a cenar. Yo le contesté que, aunque él era mi favorito desde que les escribí a los 4, se había retrasado, y que yo estaba conociendo a otro hombre. Él era mi favorito porque decía en su perfil que era cristiano, que no faltaba los domingos a la iglesia y que le gustaba la Biblia.

Y ahora viene la mejor parte. Le contesté “que yo no conozco dos hombres a la misma vez.” Así que si él quería conocerme tenía que esperar a ver si yo me decidía o no a quedarme con el hombre que estaba conociendo. Wow, lo que pasó después solo Dios lo sabía.  Ese hombre supo una parte de mi talla y pensó que yo era lo mejor que le podía pasar en la vida. Me dijo que yo era perfecta para lo que él estaba buscando. Más adelante me enteré que la infidelidad no es algo que a él le agrade debido a malas experiencias en su matrimonio anterior. El se interesó más al saber que yo era una mujer decente que no anda con más de un hombre a la vez. Pasaron varios días, y como ya podrán imaginarse… me le desaparecí al tercer hombre y le dejé saber al cuarto hombre que estaba lista para conocerlo.

Y así un día de junio, llegué a un café a conocer a un hombre que decía que yo era perfecta para él porque yo era DECENTE. Pero el solo sabía parte de mi talla, el no sabía mi talla completa. Y llegué sin muchas esperanzas de nada, a decirle las otras dos partes de mi talla. Sin sentarme le dije que yo era muy DETERMINADA, ya que venía a decirle toda la verdad. Ya él sabía que yo era DECENTE porque no andaba con dos hombres a la vez. Por último, le dije la última parte de la talla. Le confesé que era DDD por partida doble porque también era 3 veces DIVORCIADA.

Así supo aquel hombre, el número cuatro de aquella ronda, que si se casaba conmigo algún día sería no solo el pretendiente número 4 sino también el esposo número 4. Y el gustoso se bebió su café y ya conociendo bien mis tallas, DDD por partida doble, decidió quedarse conmigo. Ese hombre es mi cuarto esposo. Y el único que me ha conocido mis tallas.

 

A mucha honra, doble triple DDD esa mi talla.

DIOS ME HIZO NUEVA Y QUITÓ LA VERGÜENZA DE MI VIDA

DDD= 3 veces divorciada

DDD= Decente y Determinada y Divorciada

Solo Dios puede planificar algo como esto. Un ayuno, buscando novio por internet, 4 pretendientes y un marido cristiano. Ese hombre, el mismo de las tallas, me llevó por primera vez a la iglesia evangélica a los cuatro días de conocerme. Allí me quedé, y ni se imaginan las otras tallas que he descubierto que tengo. Eso lo dejo para otro blog.

Mujer, deja que Dios sea tu guía, su plan es mejor que cualquier otro. No bajes la cabeza ante nada ni nadie. Lo que Dios tiene reservado para ti nadie te lo pueden quitar. Es tuyo y estará esperando por ti cuanto tiempo sea necesario. Dios se va a valer de cualquier recurso para rescatarte. Lo hizo por mí, lo haría por ti. Confía. Anímate. !Cuida y defiende tus tallas!

 

¡TU PASADO NO DETERMINA TU FUTURO!

Betzaida