Rumores y más rumores…

“¿Serán todos sus hijos del mismo hombre?”

“Esos nenes no se parecen, deben ser de padres diferentes.”

“Cada hijo de esa mujer es de un hombre diferente.”

“Los hijos de ella son bastardos.”

“Ella tiene hijos de todos los colores.”

Si alguna vez usted se ha sentido juzgada o desacreditada por esta razón,

se identificará con este verse bíblico:

 

Varios años atrás estaba de camping con mi familia en Pennsylvania, EE.UU. En la entrada de cada campamento las familias tenían un letrero con el nombre familiar, por ej. la familia Pérez tenía un letrero que decía, “Los Pérez”. Y entonces llegué yo con mis dos hijos y con mi esposo, que no es el padre de mis hijos. Todos en mi casa tenemos un apellido diferente, por lo cual era complicado poner un letrero anunciando quienes éramos por ser una mezcla convertida en una nueva familia. El problema quedó resuelto cuando decidimos no poner ningún letrero. Hubiese sido confuso para mucha gente y no teníamos deseos de explicarle a los curiosos el por qué de tantos apellidos, que en adición de ser muchos… eran apellidos hispanos y raros para los americanos.

Otro ejemplo es cuando voy a las escuelas o médicos con mis hijos y me llaman por los apellidos de mis hijos, que son los apellidos de mis dos exesposos. Yo respondo amablemente como si en realidad ese fuera mi nombre. Después de todo, esos son los apellidos que yo escogí para mis hijos y los cuales hice míos también, aunque no los lleve legalmente. Me explico…el día que decidí embarazarme de mis dos exesposos yo ya sabía cuál apellido iban a tener mis hijos. Ese apellido, el padre y la familia paterna que mis dos hijos tienen se las escogí yo.

Como ven, es un poco bochornoso tener que vivir explicando que, aunque los crié en mi vientre y los parí, mis hijos y yo no tenemos el mismo apellido. Pero lo que no entiendo es como hay gente que todavía asume que todos los que se llaman familia y viven en una misma casa tienen que tener el mismo apellido. Yo he escuchado muchos tipos de bromas, murmuraciones y hasta desprecios de aquellas y aquellos que creen tienen la familia perfecta solo porque todos tienen el mismo apellido y se parecen físicamente. Hay múltiples razones por las cuales la gente que son familia no usan los mismos apellidos:

  • Los hijos son de diferentes padres
  • Los niños son adoptados legalmente y no se les cambió el apellido o sencillamente los adoptaron sin ningún procedimiento legal.
  • Es una familia mixta, es decir una familia donde el esposo y la esposa tenían hijos antes de casarse.
  • Hijos de madres solteras, a los cuales se les puso el apellido del padre, pero el padre no está presente.

Esta es la palabra de aliento que les tengo a las divorciadas, vueltas a casar, madres solteras y a aquellas que ni saben quién es el padre de su hijo. De jóvenes soñamos con el príncipe azul, con tener una casa linda y con tener todos los niños del mismo padre. Luego vino la realidad y al final terminamos con varios niños de varios maridos. Eso forma parte de tu pasado y no debe ser motivo de vergüenza para ti. De lo que se habla poco es de la otra cara de la moneda que son: aquellas mujeres que intencionalmente le paren todos los hijos al mismo hombre solo por decir que son del mismo padre. Aunque no lo amen, aunque las maltrate, aunque sea un mal padre. O las que dicen que el niño es del esposo y le ponen su apellido, pero se sabe que no es cierto. Ninguna de las anteriores fueron buenas elecciones. Todas tenemos una historia para contar, algunas hacemos de nuestra historia un testimonio, otras la convierten en una vergüenza para ocultar y otras la convierten en mentiras que a la tumba se llevarán.

 

Mujer que crías niños sola, aquí te doy una palabra de aliento.

 

1. Tu familia y tus hijos te los dio Dios. Siéntete orgullosa de que tienes hijos y una familia,

hay mujeres que no han podido tener hijos.

 

  “Antes que te formase en el 

vientre te conocí”   

  • Jeremías 1:5

     

    2. Tu estás enviada por Dios a edificar y defender tu casa.

    Tu familia no puede ser motivo de vergüenza para ti.

    Defiende tu familia. Tu también tienes una familia. No estas incompleta, Dios está contigo.

 

3. Tus hijos tienen derecho a saber de dónde salió el apellido que llevan.

Eso es parte de su historia.

No te lleves secretos a la tumba.

Permite que se relacionen con la familia paterna.

Tomad el censo de toda la  congregación

de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres,

con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas”

Números 1:2

 

 4. Ten preparada la retórica que le vas a decir a la gente que le encanta mirarte con desprecio.

Yo he sentido esa mirada muchas veces. Mujer, aprende a defenderte.

No debemos darle explicaciones a la gente, pero si hay que aprender a responder adecuadamente.

 

5. Haz lo mejor que puedas para criar a tus hijos y sus frutos hablarán por si solos.

Cancela, rechaza y anula todas las estadísticas que predicen maldición para ti y tus hijos.

Cree en las promesas que Dios te da. Si, Dios bendice tu familia también.

 

Dios no desampara a las madres solteras o divorciadas que están criando niños solas. Tampoco Dios te desprecia porque tus hijos sean de diferentes padres. Hay muchas promesas en la Biblia para las mujeres solas con niños. Ni usted ni yo somos las primeras en pasar por esta situación. Mantenga su frente en alto. Haga todo lo que pueda para criar bien a sus hijos. Y el tiempo y Dios se encargarán de pasar juicio, no sobre usted,  sino sobre todos aquellos que la juzgaron mal.

Mirando a el futuro sería prudente que no nos dejemos hacer más cuentos por parte de los hombres. No somos vientres alquilados para darle hijos a hombres que no quieren compromisos con nosotras. Somos mujeres de carne y hueso y con sentimientos. Como ya sabemos lo que siente al criar niños solas, es mejor solo tener hijos dentro del matrimonio. De igual forma se puede ir el esposo y dejarte criando niños sola, pero te quedará la satisfacción de que hiciste tu parte.

 

Betzaida