Un matrimonio, juventud, trabajo estable, un hogar y un niño en el vientre.

¿Qué más podría una mujer necesitar para asegurarse un bello futuro?

Creía que lo tenía todo y que estaba en el tope del mundo. Pero Dios me tenía reservada para otros propósitos. Antes de casarme, Dios mismo me dio varias oportunidades para que yo no continuara aquella relación y yo lo desobedecí. El padre de mi hijo dejó la casa cuando yo tenía dos meses de embarazada. Poco después ya él vivía con una amante. Nunca estuve interesada en los detalles de cómo ni cuándo se conocieron. Nunca quise ver el rostro de esa mujer. Solo sabía su primer nombre. Recuerdo que mientras mi hijo crecía en mi vientre, mi marido estaba siendo entretenido por otra, mientras yo lloraba y leía la Biblia. Empecé a apoyarme en la palabra de Dios y eso era lo único que me mantenía viva. Sé que algunas de ustedes tienen historias parecidas a la mía. Por eso les quiero contar el desenlace de un abandono, una amante y un bello futuro. Quiero que sepan lo que puede suceder si en medio de la desgracia, SOLO CONFÍAN EN DIOS.

Ese esposo nunca regresó. Tampoco se quedó con la amante. Y pasaron 8 largos años y un día…ese rostro de la amante que nunca quise ver…Dios lo puso frente a mí en una reunión de negocios. Mi sorpresa fue enorme. Supe por su nombre y por cómo se expresaba, que era ella. Más tarde ese día lo confirmé con mi ex esposo. Y días más tarde estuve con ella en un almuerzo de negocios. Y tuvimos una conversación larga y cordial. Pero nunca hablamos de lo que pasó. Pretendimos que no sabíamos quién era la otra. Y hasta me pareció buena persona. Yo no tenía deseos de conocerla, pero sé que Dios le dio a ella la oportunidad de conocer a la ESPOSA. No a aquella esposa embarazada, sino a una feliz mujer recién convertida al cristianismo y vuelta a casar con un hombre cristiano que me estaba ayudando a criar a mi hijo. Y vio ella lo que Dios había hecho con aquella mujer triste y abandonada. Y ese día, Dios se glorificó. Esta historia no la copié de una novela, esto me sucedió a mí. Lo que HOY crees que es una historia de terror, puede ser tu testimonio, solo si CONFÍAS EN DIOS.

Esto es lo que quiero que sepas sobre el plan que Dios tiene para ti. No es importante vivir recordando lo que nos hicieron o como nos dejaron. Vive de tal forma que tengas un testimonio, que puedas decir: “esto fue lo que me pasó, pero mira lo bien que me va.”

Estas son las promesas que Dios tiene para ti.

 

1. No trates de vengarte. Dios te promete que Él se encargará de tu causa.

 

 

2. Sacúdete el polvo del rechazo. Tienes que continuar viviendo. Sin ataduras, sin complejos, sin dolor.

 

 

3. Olvidarás lo malo. Lo buscarás y no podrás encontrarlo porque dejó de existir. Y lo que creías que era una árbol mas grande que tú,  es en realidad una hoja seca debajo de tu pie.

 

 

4. Eres libre de hacer lo que quieras, pero no todo conviene. Vive de tal forma que la gente te respete.

 

 

5. Demuestra con tu madurez, testimonio y estilo de vida que no solo eres DIVORCIADA sino que también eres BENDECIDA.

 

 

6. Alguien aprenderá una lección de esta situación.

 

 

7. Más lecciones de vida.

 

 

8. No se deje aconsejar mal. Tampoco sigas malos ejemplos.

 

 

9. Si pueden ser amigos y si puedes orar por los que te hirieron. Mira que la recompensa es grande. Doble arco iris, doble bendición.

 

Esto lo hice yo y me funcionó. Entiendo que es un muy difícil cuando te abandonan por otra mujer. Sé como te sientes. Recibo a diario mensajes de muchas mujeres sufriendo por el abandono de un esposo. Por eso escribí este blog. Si su esposo quiere reconciliarse con usted luego de una situación como esta, también es posible que Dios restaure su matrimonio. Eso sería lo ideal. Pero este blog es para aquellas mujeres que nunca recibieron una oferta de reconciliación de parte del esposo.  Hoy yo estoy reconciliada con Dios, con el padre de mi hijo (con el que tengo una relación cordial y el cual es un excelente padre para mi hijo) y con aquella mujer que no fue, ni es, ni será importante en mi vida.  Dios es bueno en todo momento y se glorifica aún en la peor de las situaciones. Y usted, ¿va a seguir guardando rencor por lo que le hicieron ayer, hace un mes o 10 años atrás? El presente es maravilloso y el futuro es prometedor. SANA, PERDONA, VIVE y SE FELIZ. Bendiciones.